7 mayo, 2014 Expatriados AVU

¿Con cuánta antelación se debe planificar la repatriación de un empleado? ¿Qué aspectos se deben tener en cuenta para realizarlo de forma exitosa?

En los últimos años han surgido numerosas páginas web y empresas especializadas aportando consejos, o incluso experiencias personales, de aquellos que han comenzado o ya finalizado su andadura profesional como expatriado en otros países. Todos ellos señalan que para llevar a cabo con éxito este tipo de procesos es necesaria una buena planificación y establecer acciones y políticas que unifiquen los intereses de la empresa y del empleado, definiendo adecuadamente cómo encaja dentro del proyecto empresarial y personal, y qué objetivos se pretenden alcanzar.

Tanto si pertenece usted a una empresa que utiliza la fórmula de expatriación como si es un profesional expatriado, sabe de la dificultad de aunar todos los puntos ya que son decisiones que tendrán un importante impacto tanto en la vida del empleado como de toda la organización, y van a presentar implicaciones de índole laboral, de seguridad social, fiscales y de estrategia de recursos humanos, que deben ser consideradas con detenimiento.

Algo en lo que también hay sintonía de opinión es en indicar que en los casos en los que la repatriación no está planificada y gestionada de forma correcta y meditada, los riesgos de abandono o salida del profesional a su regreso en la empresa son altos, así como los costes económicos, personales y estratégicos derivados de ello.

Un gran número de profesiones expatriados cambia de empresa una vez finalizado el proceso y ya de regreso en su país de origen, normalmente por una falta de comunicación y una mala gestión del proceso de repatriación. Ello es negativo para la empresa, porque pierde  a un profesional en el que ha invertido gran cantidad de recursos, y negativo también para el propio profesional, que se ve abocado a dejar su empresa al considerar normalmente que no se le valora en la medida y de acuerdo con el esfuerzo personal y profesional realizado.

Realizar una planificación de la repatriación es fundamental para la retención del talento, y debería realizarse antes de que el movilizado salga del país, es conveniente que 6 meses antes de la llegada del trabajador a su país de origen, la empresa empiece ya a plantearse qué puesto de trabajo se adecuará más a las expectativas, formación y experiencia adquirida en el extranjero por el repatriado.

Una adecuada gestión de la repatriación debe tener en cuenta las expectativas del trabajador a su regreso (buena comunicación), disponer de otra alternativa de trabajo en el caso de que la planteada no sea lo esperado por el repatriado (o bien prolongar su estancia en el extranjero mientras se busca el puesto más idóneo), facilitar su adaptación profesional (al nuevo puesto, retribución, compañeros, superiores…), y desarrollar un programa de adaptación emocional y social (para ayudar en su adecuación a los cambios sucedidos en su país durante su ausencia e integrarse como ciudadano).