25 abril, 2016 Actualidad Begoña Albizu

El AIIB – institución financiera internacional impulsada por el gobierno chino y con sede en Beijing,  ha conseguido 57 países miembro fundadores potenciales en un tiempo récord y ha abierto sus puertas el pasado mes de enero, con un claro mensaje de mejora de las oportunidades de desarrollo de la infraestructura en Asia y de promoción de la integración económica regional.

Considerado por muchos en realidad como rival del Banco Mundial y del Banco Asiático de Desarrollo-BAsD, lo cierto es que ha dejado al margen del negocio a Estados Unidos, Japón (también a Colombia y a Corea del norte, entre otros), que ven con alarma que  pueda utilizarse como instrumento para las prioridades geopolíticas y la agenda económica de China,  – en línea con la iniciativa One Belt One Road para lograr y expandir la conexión con la región oeste de China – , y  sobre todo cuando China ha conseguido que una buena parte de los aliados más cercanos a Estados Unidos (Reino Unido, Alemania, Australia y Corea del Sur, entre otros) decidieran formar parte del banco. No olvidemos que entre sus miembros se encuentran al menos 16 países de la zona europea, y entre ellos el nuestro.

Hay voces que aseguran que se trata de un instrumento para que China disfrace de  legitimidad sus incursiones internacionales y en todo caso extienda su esfera de influencia económica y política, incluso cambiando las reglas de juego. Lo cierto es que muchos países toman la decisión de operar de forma más cercana a China, además de las ventajas financieras que la aparición de este banco pueda suponer,  se  logra mantener el equilibrio financiero en el mundo, a la vez que consigue reclutar aliados de Estados Unidos, aunque a Washington le cueste aceptarlo.

De momento y para apaciguar estas inquietudes, han comenzado ya los primeros préstamos y proyectos que van a implementarse en coordinación con otros organismos financieros, dando mayor presencia al BAsD, al BERD y al propio Banco Mundial, con quien recientemente y en este mes de abril ha firmado su primer acuerdo marco de cofinanciación. Los planes del AIIB para este año rondan los 1.200 M US$ con una participación importante del Banco Mundial y analizan ya una docena de proyectos cofinanciados en áreas que incluyen transporte, agua y energía en diversas áreas de Asia.

Primeros Proyectos del AIIB

Es a partir de ahora cuando empiezan a asomar los primeros proyectos que incluyen una autopista de 64 km en Pakistán -M4, una autovía que conecte la capital de Tayikistán con la frontera uzbeka y un anillo periférico en la capital kazaja. Aún a pesar de que los Estatutos del banco establecen que las concesiones de los préstamos se basarán tan solo  en las consideraciones económicas del proyecto,  los recelos permanecen y de hecho se considera su implementación con financiación complementaria y coordinada con otros bancos de desarrollo.

Para las empresas vinculadas a las obras de infraestructura es una buena noticia que reactiva las inversiones en este sector. Para los posicionamientos geopolíticos, un nuevo dato a ir siguiendo y observando…