22 diciembre, 2014 Actualidad, Comercio Exterior, Exportación Conjunta / Externalizada Begoña Albizu Soriano

Conseguir de forma conjunta lo que individualmente no se puede conseguir…,

Sumar sensibilidades para conseguir un objetivo común…,

Reforzar las debilidades propias y  aprovechar sinergias…,

Conseguir ofertar productos con mayor valor añadido, o avanzar un paso más ..,

Todos ellos conceptos enfocados a conseguir resultados compartidos entre varios que deciden juntar sus fuerzas, reducir sus debilidades y afrontar los riesgos. Esto que parecen principios  tan lógicos y aceptados sin discusión, en  los negocios internacionales no significan una forma más de hacer negocios, sino que  se ha convertido en un requisito imprescindible y obligatorio para superar la limitante barrera del tamaño.

Sin embargo, estos principios que nadie cuestionaría, resultan a veces una frontera muy difícil de aceptar cuando se trata de tener que negociar, compartir y abrir las bondades del negocio hacia otros. Pero  lo cierto es que para acceder a clientes en otros mercados y competir en entornos cada más exigentes y donde conseguir posicionarse requiere de: 

  • estrategia
  • audacia
  • conocimiento
  • capacidad de alianzas
  • capacidad de riesgo

….algo inaccesible para muchas empresas por si solas, simplemente el small is beautiful en esto no funciona. Una empresa pequeña no puede afrontar el esfuerzo humano, de nuevos conocimientos, mercados de diferentes funcionamientos y códigos, y con los costos que implica, sin contar con compañeros de viaje con los que sume esfuerzos, gane conocimiento y frene riesgos.Trabajo en equipo

¿Por qué resulta tan difícil, cuando el punto de partida  es ampliamente aceptado? 

Vencer el recelo, construir confianza y trabajo en equipo, esto no puede dejarse a la buena voluntad de los participantes, sino que debe ser el resultado de un proceso asistido, técnicamente soportado y con un claro enfoque empresarial.

 

Uno de los valores más preciados y que debe buscarse es la capacidad de ejecución y el valor  global del equipo que lo acompaña, que les permita contrastar realmente si el proyecto tendrá recorrido, está asentado en una idea realista y empresarial , y sobre todo por el equipo humano que debe ejecutarlo.

 

Sin base en un proyecto técnicamente asentado en una realidad empresarial, pierde su sentido, … y el tiempo.

 

A lo largo del tiempo hemos asistido a  elogiables intentos de creación de plataformas de diverso tipo y fórmulas con diversos niveles y resultados de éxito y nos queda claro que  el  objetivo debe residir en el fomento de creación de estructuras debatidas y sólidas que permitan su  viabilidad y sostenibilidad, con capacidad de supervivencia y de crecimiento, y sobre todo de tracción de  negocio hacia sus empresas fundadoras.

 

El proceso no es fácil,… ¡pero es imprescindible!

 

Una visión cortoplacista que busque soluciones inmediatas está abocada al fracaso, el objetivo final bien construido y debatido con visión de medio plazo debe primar frente a las soluciones inmediatas apremiadas por la necesidad. Y tampoco funciona el viejo esquema de búsqueda exclusiva de empresas de un mismo entorno regional.  Eso ya  ha quedado atrás y  deben formar parte aquellas que consigan dar soporte a la  viabilidad al proyecto, allá donde estén, en la búsqueda de la complementariedad, ejerciendo un fino entramado de alianzas y acuerdos, con generosidad en la estrategia y con amplia visión de mercado. Empresas regionales, ó internacionales, que sumen esfuerzos y compartan en origen o en destino, de áreas complementarias que ayuden a conseguir  valor añadido y permitan avanzar dando  soluciones de valor a clientes detectados.