25 junio, 2014 Actualidad, Mercados Exteriores Begoña Albizu

En Brasil suenan tambores….. de fútbol, pero no sólo. Desde hace semanas asistimos al escaparate del fútbol, evento utilizado por los países anfitriones para mostrar capacidad de progreso y difundir imagen de país que avanza en prosperidad. Pero, la ventana al mundo que supone la Copa del Mundo, puede convertirse en un arma de doble filo.

En la actualidad, Brasil es la mayor economía en Latinoamérica,  la segunda de toda América después de Estados Unidos y la séptima a nivel mundial. En los últimos años, Brasil se ha posicionado como uno de los países de mayor dinamismo en crecimiento, fruto de enormes riquezas obtenidas por la exportación de sus materias primas o agrarias, pero estos niveles de crecimiento están ahra afectados….

Sin embargo, lo que el mundo percibe además de probablemente el evento deportivo más popular del mundo, son los grandes problemas económicos y políticos de este gran país, con protestas por los deficientes servicios públicos, descontento con el sistema político, la educación, indignado por los 11.500 Millones e dólares gastados en organizar el Mundial, acompañado de los problemas en la infraestructura, los traumáticos problemas de movilidad, aumentos de precios e inseguridad ciudadana, que están mostrando la otra cara de Brasil, y que no aportan un mensaje positivo de un país, que en dos años alojará también los Juegos Olímpicos.

Según se desprenden de los primeros informes realizados para evaluar la magnitud del certamen,  además del presupuesto final dedicado a la organización del evento deportivo, se dedicaron 3.600Millones de dólares  en la construcción y remodelación de los estadios utilizados para el torneo, se vendieron casi 3Millones de entradas antes de la inauguración, 3,5Millones desembolsó la FIFA en la tecnología línea de gol, un sistema de 14 cámaras de alta velocidad, inversión que ha traído el descontento del 61 por ciento de los brasileños, con que su país fuera el anfitrión de la Copa

En este sentido, el prestigioso diario The Economist, ha publicado recientemente un interesante mapa interactivo en el que compara los distintos Estados Brasileños con países del mundo, con variables como el PIB, la población, y el PIB per cápita, de forma que los visitantes que acudan al país se encontraron no en uno, sino en varios países y  puedan percibir las diferentes economías de Brasil.

Dentro de dicho mapa se aprecian también las grandes diferencias internas en Brasil, desde la óptica del progreso y desarrollo. Por citar un ejemplo, Sao Paulo es el Estado de mayor tamaño, con una economía de tamaño de Turquía y la población de Argentina y  los Estados de menor capacidad y nivel de renta como  Piaui y Maranhao aportan variables e valores próximos a Jordania, a gran distancia del estado de mayor riqueza, Brasilia que disfruta de un nivel de vida como Italia.

Parafraseando a un economista brasileño, los desequilibrios de renta en su país pueden compararse a Belindia– una pequeña y rica Bélgica rodeada de una inmensa y pobre India

http://www.economist.com/blogs/graphicdetail/2014/06/comparing-brazilian-states-countries